
El Servicio Nacional de Salud (SNS) ha anunciado una notable reducción en los índices de mortalidad materna, infantil y neonatal en la Red Pública de Salud durante el primer trimestre de 2026. Este avance se compara favorablemente con los primeros tres meses de 2025, gracias a las estrategias implementadas en los centros hospitalarios.
En este periodo, se registraron 17 muertes maternas, 311 infantiles y 279 neonatales, cifras que representan una disminución significativa respecto al mismo periodo del año anterior. El año pasado se contabilizaron 40 muertes maternas, 394 infantiles, y 347 neonatales. Estas cifras indican una reducción del 57.5% en mortalidad materna, 21% en infantil y 18% en neonatal.
Este descenso en los indicadores coincide con datos de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, que ha reportado una tendencia a la baja en las primeras semanas del año, atribuida a las acciones implementadas a nivel nacional.
De las muertes maternas registradas, ocho correspondieron a pacientes haitianas, lo que representa aproximadamente el 47% de los casos reportados.
Estrategias Efectivas
El SNS ha señalado que los resultados positivos se deben a un conjunto de estrategias enfocadas en fortalecer la atención materno-infantil. Estas incluyen un seguimiento y análisis mensual de los casos, la identificación activa de morbilidad materna extrema y una revisión oportuna de las muertes para detectar oportunidades de mejora.
El doctor Martín Ortiz, director Materno Infantil y Adolescentes del SNS, explicó que estas iniciativas se complementan con la capacitación continua del personal de salud en emergencias obstétricas y neonatales. De igual forma, se busca prevenir complicaciones como hemorragias y trastornos hipertensivos del embarazo.
Además, se ha fortalecido el primer nivel de atención y la consulta prenatal, centrándose en detectar embarazos de riesgo y minimizar complicaciones durante el parto.
Entre las otras medidas adoptadas, se destacan la distribución de insumos clave, como trajes anti-shock, el seguimiento de planes de mejora hospitalaria, y el refuerzo de la atención en el puerperio inmediato, así como la creación de comités para reducir la cesárea primaria.
Ortiz también mencionó que las pacientes en estado crítico reciben un seguimiento cercano y multidisciplinario, lo cual ha contribuido a mejorar sus pronósticos.
Avances en Mortalidad Neonatal e Infantil
Para seguir reduciendo la mortalidad infantil y neonatal, el SNS ha trabajado en mejorar la infraestructura de las unidades de cuidados intensivos pediátricos y neonatales. También se ha priorizado la formación del personal médico y de enfermería en el manejo de recién nacidos críticos.
Las acciones incluyen la actualización de protocolos, la disponibilidad de insumos esenciales como surfactante, cafeína y nutrición parenteral, además de la implementación de estrategias para el control de infecciones con vigilancia activa.
Asimismo, se han establecido redes para el traslado neonatal seguro y se han implementado medidas para la prevención de la asfixia perinatal. Esto incluye terapias como la hipotermia para evitar secuelas neurológicas y el fortalecimiento del programa mamá canguro, además de la detección temprana de déficits auditivos.
El SNS ha resaltado que la integración del trabajo entre las unidades neonatales, junto con un análisis continuo de las principales causas de muerte, permite ejecutar planes más efectivos que contribuyen a la reducción sostenible de estos indicadores en la red pública hospitalaria.
Disminución de Mortalidad en Salud Materno-Infantil
- Reducción destacada en los índices de mortalidad materna, infantil y neonatal.
- Acciones estratégicas implementadas en atención materno-infantil.
- Fortalecimiento de la capacitación del personal médico y de enfermería.
- Mejora de la infraestructura en unidades de cuidados intensivos pediátricos.

