Emprender un proceso de fertilidad asistida implica reconocer que el viaje hacia la maternidad podría ser diferente a lo que uno había imaginado.
Comúnmente, se piensa que concebir ocurre de manera natural y rápida. Sin embargo, para miles de parejas, esta experiencia está marcada por incertidumbre, ansiedad, tratamientos médicos y un considerable desgaste emocional.
Nicole Herrera entiende profundamente ese sentimiento de espera, que se halla entre la ilusión, la esperanza y el deseo ferviente de recibir la noticia más anhelada. Lo que comenzó como un sueño de formar una familia se tornó en un proceso repleto de estudios médicos y la búsqueda de respuestas sobre las dificultades que experimentaban como pareja para concebir.
La incertidumbre resultó ser uno de los aspectos más complicados, ya que era evidente que algo no funcionaba, pero no lograban entender el porqué. Así fue como decidieron explorar tratamientos de fertilidad, llegando eventualmente a la fertilización in vitro (IVF), confiesa Nicole.
Durante este tiempo de espera, Nicole también debió enfrentar el desgaste emocional que a menudo acompaña a estos procesos, un tema del que se habla poco abiertamente. La ansiedad, el miedo a no lograrlo y la presión social se integraron en su día a día.
Historias como la de Nicole son cada vez más comunes. De hecho, tras compartir su experiencia en redes sociales, muchas mujeres se acercaron para contarle sus propias vivencias, con sus pérdidas, tratamientos y temores. El doctor Luis Terrero, un experto en fertilidad del Centro de Infertilidad y Atención a la Mujer (CEFAM), explica que durante este proceso, muchas parejas descubren que hay múltiples factores que pueden influir en la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres.
Según el especialista, factores como la edad, problemas hormonales, endometriosis, ovarios poliquísticos, obstrucción de trompas y alteraciones en la calidad del esperma pueden afectar directamente las posibilidades de lograr un embarazo.
Terrero subraya que un error común es pensar que la infertilidad se asocia únicamente a la mujer. “Lo ideal es evaluar a la pareja en conjunto, ya que se necesitan todas las piezas del rompecabezas”, sostiene.
A lo largo del proceso, Nicole entendió que la fertilidad asistida no se limita a procedimientos médicos. También exige fortaleza emocional, acompañamiento psicológico y una buena dosis de paciencia frente a los intentos fallidos.
El especialista explica que, además del IVF, existen otros métodos de fertilidad asistida, como la inseminación artificial, los coitos programados y la preservación de óvulos o esperma, ideal para quienes desean postergar la maternidad o enfrentarse a tratamientos médicos que puedan alterar su fertilidad.
“El IVF consiste en la unión del óvulo y el espermatozoide en un laboratorio, tras lo cual se transfiere el embrión al útero”, detalla Terrero, describiendo uno de los procedimientos más conocidos en la reproducción asistida.
No obstante, aclara que no todos los casos requieren de una fertilización in vitro y que cada tratamiento dependerá de la condición médica y la evaluación de la pareja. El especialista también menciona que un mito frecuente es pensar que estos procedimientos siempre resultan en embarazos múltiples.
“Muchas personas llegan con miedo o desinformación sobre los tratamientos. Por ello, es crucial orientar a la pareja y explicarles que cada proceso es único”, afirma.
Testimonio
Para Nicole, una de las partes más desafiantes fue aprender a manejar la frustración de los intentos fallidos y las emociones que surgen a lo largo del camino.
“Hay días en los que sientes esperanza y otros donde el miedo te consume. Es un proceso profundamente emocional porque no solo depende de cuánto lo anhelas”, expresa.
Respecto a este impacto emocional, Terrero sostiene que muchas parejas requieren acompañamiento psicológico durante el tratamiento, especialmente cuando enfrentan pérdidas, diagnósticos difíciles o múltiples intentos sin éxito.
“Muchos piensan que pueden enfrentarlo solos, pero cuando se dan cuenta de los intentos fallidos, se percatan de la necesidad de apoyo terapéutico”, explica.
A pesar de los obstáculos, Nicole subraya que compartir su experiencia se convirtió en una forma de visibilizar una realidad que muchas personas viven en silencio.
“Cuando atraviesas esto, comprendes que detrás de cada embarazo tardío hay una historia, un duelo y una lucha emocional que muchas veces pasa desapercibida”, afirma.

No perder la esperanza
Para el especialista, uno de los mensajes más relevantes para quienes enfrentan infertilidad es mantener la esperanza y buscar el acompañamiento profesional adecuado durante el proceso.
“Habrá momentos difíciles y a algunas personas les toma más tiempo lograrlo, pero lo crucial es avanzar sin comprometer la salud física y emocional”, concluye el Doctor Terrero.
Al abrirse públicamente, Nicole recibió numerosos mensajes de mujeres que atravesaban situaciones similares. Muchas compartieron sus historias de pérdidas, tratamientos y temores más profundos. “Entendí el poder de hablar desde la vulnerabilidad y la importancia de hacer sentir acompañadas a otras personas en procesos tan sensibles”, confesó.
Hoy, después de un recorrido lleno de incertidumbre, tratamientos y paciencia, Nicole se encuentra en una nueva etapa: la dulce espera de su bebé. Una noticia que llegó luego de años de esperanza y que reafirma que detrás de cada historia de fertilidad asistida existe una lucha silenciosa que merece ser contada.
Alternativas de asistencias en fertilidad
- La fertilidad asistida puede ser un proceso largo y emocional.
- Existen varios factores como edad y problemas hormonales que afectan la fertilidad.
- La IVF y otros métodos son opciones disponibles, cada uno adaptado a la pareja.
- El apoyo emocional es crucial durante el tratamiento por la presión que conlleva.




