Desde tempranas horas, delegaciones de Santo Domingo, San Cristóbal, Peravia, Azua, San José de Ocoa, San Juan y otras provincias comenzaron a llegar al Cruce de Cabral. Desde allí, se desplazaron en caravana hacia la Plaza Duarte, cerca del Arco del Triunfo, que marcó el inicio de la manifestación.
La marcha recorrió varias de las principales vías de Barahona, incluyendo el malecón, donde la empresa Belfond Enterprise realiza actividades de exportación de materiales. Esta movilización fue acompañada por un amplio contingente policial y militar y concluyó sin incidentes.
La jornada terminó en el Parque Central Luis E. Del Monte, donde se leyó un manifiesto que abordó las principales demandas de las organizaciones participantes. El documento fue presentado por el coordinador de la Coalición Enriquillo, Leonardo Mercedes (Leo), junto con el presidente municipal de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Miguel Ángel Féliz, y el dirigente comunitario Domingo Féliz.
Una causa que trasciende a Barahona
Los organizadores calificar la actividad como una de las mayores movilizaciones ambientales en los últimos años en la región Enriquillo. Argumentaron que la defensa del Bahoruco Oriental es una responsabilidad no solo provincial, sino regional, dada su importancia estratégica para la sostenibilidad ambiental del Suroeste.
Durante la lectura del manifiesto, los asistentes denunciaron las crecientes presiones que enfrenta el sistema montañoso debido a las actividades extractivas. Advirtieron sobre los posibles efectos negativos en las fuentes de agua, la biodiversidad y las comunidades dependientes de estos recursos.
La montaña donde nace el agua
Uno de los puntos más destacados de la movilización fue la importancia hídrica del Bahoruco Oriental, que se considera la principal reserva de agua de Barahona y una de las más relevantes de toda la región Enriquillo. En sus montañas nacen más de 23 ríos y arroyos, que abastecen a acueductos y comunidades rurales y urbanas.
Por esta razón, los manifestantes exigieron que cualquier actividad económica en el área esté sujeta a estrictos controles ambientales, dado que la expansión de concesiones mineras ha generado inquietud sobre el futuro de este patrimonio natural.
Entre las operaciones en discusión se encuentra la actividad de Belfond Enterprise en Las Filipinas y Santa Elena, la cual ha sido cuestionada por diversas organizaciones debido a los riesgos que representa para los ecosistemas de la zona.
El puerto también está en el debate
La discusión sobre la minería se complementó con la exigencia de detener la exportación de minerales a través del puerto de Barahona. Los participantes manifestaron que el transporte constante de materiales desde las áreas de extracción afecta la calidad del aire en la ciudad.
Ante esta situación, solicitaron al presidente Luis Abinader que ponga fin a las exportaciones de minerales por el puerto local y considere construir una terminal especializada fuera del casco urbano.
Monte Grande sigue pendiente
La movilización también destacó la necesidad de terminar el Proyecto Múltiple de la Presa de Monte Grande. La Coalición Enriquillo reclamó el inicio de licitaciones para las obras complementarias, especialmente el sistema de riego, esencial para que la presa cumpla sus objetivos agrícolas y sociales.
Laguna de Rincón y otros reclamos
Durante la actividad, también se denunciaron casos de contaminación ambiental y ocupación de terrenos agrícolas. Los participantes pidieron una mayor intervención de las autoridades para asegurar el cumplimiento de la legislación ambiental y la recuperación de la Laguna de Rincón, un humedal clave en República Dominicana.
El mensaje al Gobierno
Al concluir la jornada, los organizadores reiteraron una serie de demandas al Poder Ejecutivo, incluyendo la paralización de las actividades mineras en el Bahoruco Oriental y una revisión de las concesiones otorgadas. Exigieron también la finalización integral de Monte Grande y políticas públicas que fortalezcan la producción agrícola y la protección de los recursos naturales.
Los convocantes aseguraron que continuarán con las jornadas de movilización y el diálogo institucional hasta obtener respuestas concretas.
La manifestación, que terminó sin incidentes, dejó una señal política y social significativa: la creciente articulación de organizaciones comunitarias, ambientales y profesionales en torno a la defensa de los recursos naturales y un modelo de desarrollo sostenible para las provincias del Suroeste.
Movilización por la Protección del Bahoruco Oriental
- Amplia participación de comunidades de diversas provincias.
- Exigencias de protección ambiental y detención de actividades mineras.
- El sistema montañoso como fuente vital de agua.
- Demandas de finalización de proyectos hídricos esenciales.




