Hay personas que hacen del deporte una etapa de su vida. Sin embargo, Luisín Mejía ha hecho de él su gran proyecto, construyendo una carrera que va más allá de los títulos y logros.
Su hoja de servicios no se mide únicamente por los cargos que ha ocupado, sino también por las generaciones que ha visto crecer y las instituciones que ha ayudado a fortalecer. Gracias a su influencia, la bandera dominicana ha comenzado a ganar un mayor reconocimiento en escenarios internacionales.
El currículum vitae de Mejía es impresionante: primero fue atleta, luego presidente de la Asociación de Softbol del Distrito Nacional, presidente de la Federación Dominicana de Softbol, Secretario General del Comité Olímpico Dominicano (COD), miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), y actualmente presidente de Centro Caribe Sports.
Un Trayecto Deportivo Singular
Desde sus inicios como un joven que disfrutaba del softbol los fines de semana, Luisín Mejía ha recorrido un camino que pocos dirigentes deportivos en el continente pueden exhibir.
Todo comenzó dentro de un terreno deportivo. Antes de convertirse en uno de los más influyentes dirigentes en el país, Mejía practicó béisbol, baloncesto, tenis de mesa y, por supuesto, softbol. Aunque destaca su desempeño en este último, guarda cariño por un memorable partido de baloncesto en la década de los 70 contra el poderoso San Lázaro en la escuela Ana Pérez.
Aunque se define entre risas como “un extraordinario jugador defensivo, pero impresionantemente malo bateando”, fue el softbol el deporte que terminó impactando su vida.
Mientras estudiaba Economía en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y trabajaba en la Secretaría de Agricultura, comenzó a jugar los sábados. Ahí fue descubierto por Nelson Muñiz, quien lo integró a la Liga Aborigen.
“Recuerdo un torneo donde luché por el liderato de bateo con Papo Abreu. Nunca imaginé que ese deporte me llevaría tan lejos”, confesó Mejía en una entrevista.
Un Liderazgo Inesperado
Su paso a la dirigencia deportiva no fue planeado. Observando la falta de organización en los torneos, se involucró para mejorar la estructura. Primero, presidió Asadina y posteriormente la Federación Dominicana de Softbol.
“Nunca busqué un cargo. Simplemente trabajé donde consideraba que podía aportar”, señaló.Durante la década de los 80, ya presidía la Federación Dominicana de Softbol y ocupaba la vicepresidencia de la Federación Internacional de la disciplina, periodo en el cual República Dominicana obtuvo importantes medallas.
Su ascenso continuó en el COD, donde encontró a José Joaquín Puello, quien considera su gran mentor. “Él me enseñó a manejar los recursos y a tratar a la gente”, expresó Mejía.
El momento decisivo llegó en diciembre de 2003, cuando asumió la presidencia del COD tras la salida de Puello. Poco después, la historia del deporte dominicano cambió con la medalla de oro de Félix Sánchez en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Reconocimientos y Legado
Uno de los mayores reconocimientos en su carrera llegó en 2017, cuando fue elegido miembro del Comité Olímpico Internacional, tras ser propuesto por el entonces presidente Thomas Bach. “Me parecía un sueño imposible”, confesó.
En 2019, fue electo presidente de lo que hoy es CentroCaribe Sports. Actualmente, forma parte de una exclusiva comisión evaluadora para las sedes de los Juegos Olímpicos, una responsabilidad que considera su mayor honor.
“Ese es el cargo más grande que he tenido dentro del deporte mundial”, asegura.
Logros Clave en su Trayectoria
Cuando reflexiona sobre su legado, menciona dos contribuciones fundamentales:
- Aprobación de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
- Designación de República Dominicana como sede de la Asamblea del Comité Olímpico Internacional en 2027.




