Durante un reciente encuentro, distintas instituciones del Estado decidieron reforzar su trabajo conjunto y establecer mecanismos de seguimiento. El objetivo es avanzar en la implementación de medidas que permitan responder de manera más coordinada a las necesidades de la población.
La decisión se enmarca en la estrategia promovida por el Gobierno de la República y por el ministro de Salud, Dr. Alexander Sánchez Cabo. Ambos han resaltado la importancia de consolidar una respuesta nacional que no solo atienda los casos existentes, sino que también refuerce la prevención y la promoción del bienestar emocional.
Entre los acuerdos más relevantes alcanzados se encuentra la actualización del Reglamento de la Ley Nacional de Salud Mental. Esta medida busca ajustar el marco normativo y facilitar una mejor articulación entre las instituciones encargadas de implementar las políticas públicas relacionadas con este ámbito.
Asimismo, se acordó fortalecer la coordinación entre las entidades involucradas y dar seguimiento a la Política Nacional de Salud Mental, considerada un pilar clave para orientar las acciones públicas en esta área.
De acuerdo con el Ministerio, estas decisiones tienen como propósito avanzar hacia una respuesta integral, donde distintas instituciones compartan responsabilidades, capacidades y recursos para abordar los desafíos asociados con la salud mental de manera más eficiente.
Nueva Iniciativa para el Bienestar Estudiantil
Uno de los proyectos destacados durante la sesión fue el de las “Brigadas Estudiantiles de Salud Mental”. Esta iniciativa será incluida como prioridad en el Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública 2027-2030.
El objetivo de esta propuesta es contribuir al bienestar y a la salud mental de la población estudiantil, a través de mecanismos de promoción, prevención y acompañamiento en los centros educativos.
La inclusión de este proyecto en la planificación nacional demuestra el interés de las autoridades por intervenir desde edades tempranas en espacios donde niños, adolescentes y jóvenes pasan gran parte de su tiempo.
La salud mental de la población estudiantil ha ganado relevancia en las políticas públicas. Esto es fundamental para fortalecer herramientas que ayudan a reconocer factores de riesgo, promover entornos saludables y facilitar intervenciones tempranas cuando sean necesarias.
El Consejo Nacional de Salud Mental busca que estas brigadas sean parte de una estrategia más amplia, donde participen tanto las autoridades sanitarias como las instituciones relacionadas con la educación y la protección social.
Capacitación y Mejora Continua
Otro de los acuerdos establece el fortalecimiento de los procesos de capacitación en salud mental para los equipos de atención. Este esfuerzo es clave para ampliar las competencias del personal en contacto directo con la población.
La intención es mejorar la capacidad de este personal para identificar situaciones que requieran atención, orientación o referencia hacia servicios especializados.
Además, se promoverá la implementación del Modelo de Abordaje Integral de la Salud Mental dentro de las instituciones vinculadas a la Ley Nacional de Salud Mental.
La adopción de este modelo tiene como objetivo que la atención no se limite al tratamiento de una condición específica, sino que considere diversos factores relacionados con el entorno familiar, social, educativo y comunitario de las personas.
Desde esta perspectiva, la estrategia busca ofrecer una visión más amplia de la salud mental, donde la prevención y el acompañamiento tengan un papel tan relevante como el de la atención clínica.
El Ministerio de Salud continuará ejerciendo su función rectora mediante la formulación de políticas públicas, lineamientos técnicos y estrategias nacionales para robustecer la respuesta del país en este ámbito.
Sin embargo, la institución enfatiza que la salud mental no puede ser abordada exclusivamente desde el sector sanitario.
Por ello, hace un llamado a instituciones públicas, gobiernos locales, centros educativos, universidades, organizaciones sociales, sector privado y comunidades para que se involucren activamente en las acciones de promoción y prevención.
El objetivo es construir una respuesta que impacte diversos ámbitos de la sociedad y que facilite el acceso de la población a mejores herramientas para cuidar su bienestar emocional.
Con los acuerdos adoptados, el Consejo Nacional de Salud Mental pretende fortalecer una estrategia “coordinada, preventiva e integral”. Este enfoque busca acercar acciones de promoción, prevención y atención a diferentes grupos poblacionales.
La actualización normativa, el seguimiento de la política nacional, la capacitación de equipos y la creación de brigadas para estudiantes se perfilan como los principales ejes de trabajo.
Para las autoridades sanitarias, el reto será transformar estos acuerdos en acciones sostenidas y coordinadas, asegurando que la salud mental siga siendo una prioridad en la agenda pública nacional. Esto es fundamental para traducir en mejores herramientas de prevención y atención para la población costarricense.
Nueva Estructura Estratégica en Salud Mental
- Refuerzo en el trabajo conjunto de diferentes instituciones del Estado.
- Actualización del Reglamento de la Ley Nacional de Salud Mental para mejorar la coordinación.
- Creación de Brigadas Estudiantiles de Salud Mental en el nuevo plan de desarrollo.
- Fortalecimiento de procesos de capacitación en salud mental para mejorar la atención poblacional.




