Calor extremo en República Dominicana: descubre la verdad oculta.

Las dos entregas anteriores dejaron un diagnóstico claro: tres señales científicas que se presentan en el mismo trimestre, una niñez que ya acumula treinta días adicionales de estrés térmico al año, acueductos de la capital operando a solo un tercio de su capacidad, y embalses en constante descenso.

La incómoda, pero esencial, pregunta es: ¿cómo responder a una amenaza que no tiene un cono de trayectoria ni hora de llegada?

La paradoja del ciclón ausente

Este escenario encierra una trampa que merece ser nombrada, ya que será tema de debate público en los próximos meses. Escépticos del cambio climático antropogénico argumentarán que la ausencia de huracanes es prueba de una conspiración que ellos vislumbran en todas partes.

Sin embargo, es fundamental entender que El Niño inhibe la actividad ciclónica en el Atlántico. Esta temporada podría ser la menos activa en cuanto a tormentas nombradas, lo que muchos verán como una noticia positiva. Pero para la República Dominicana, esta situación podría resultar desastrosa.

En el Caribe insular, los ciclones y ondas tropicales no solo traen inundaciones y destrucción; el agua que aportan es crucial para el abastecimiento y la producción de alimentos. Una temporada ciclónica tranquila puede equivaler, en términos hidrológicos, a un déficit de recursos hídricos.

El país podría concluir 2026 sin huracanes a la vista, pero enfrentando una crisis de agua potable, riego y generación hidroeléctrica.

En este contexto, la falta de desastres visibles puede ocultar un desastre invisible. Esto revela la brecha institucional mencionada al inicio de esta serie, ya que el país tiene protocolos para huracanes, tormentas y ondas tropicales, pero, ¿existen procedimientos estandarizados ante el calor extremo?

¿Contamos con niveles de alerta para las altas temperaturas y la humedad? ¿Hay planes para declarar días no laborables, habilitar refugios climatizados o facilitar el acceso a fuentes de agua en las calles? ¿Se puede aprovechar la radiación solar para no depender de redes eléctricas sobrecalentadas?

Las estadísticas de daño por calor extremo son difíciles de rastrear, ya que este causa muertes a través de infartos, insuficiencias renales y complicaciones respiratorias, pero estas se registran bajo otros nombres.

Un desastre no contabilizado no se presupuesta, lo que impide su prevención y gestión efectiva.

Los más vulnerables

La situación expone con claridad una asimetría que la literatura sobre justicia climática ha señalado durante años. La contribución de la República Dominicana a las emisiones globales es mínima, apenas un 0.1%, pero las consecuencias son devastadoras.

Como parte de los Pequeños Estados Insulares y Costeros en Vías de Desarrollo, el país enfrenta un impacto desproporcionado por decisiones industriales tomadas a miles de kilómetros de distancia. Los niños dominicanos, que ya enfrentan la vulnerabilidad al calor extremo, no participaron en estas decisiones ni participarán en las futuras.

Los autores del estudio de Science Advances destacan que, además de reducir drásticamente las emisiones, es crucial aumentar el financiamiento climático hacia los países en desarrollo y establecer planes de adaptación ante el calor, junto con el fortalecimiento de los sistemas de salud pública.

No obstante, el Estado dominicano no puede esperar a cumbres externas para actuar. Es urgente acelerar las medidas contra las tres amenazas que enfrenta el país: ciclones tropicales violentos, sequías extremas y olas de calor con alta humedad.

Plan urgente

Es indispensable elaborar un plan especial para la sequía severa y otro para afrontar el calor que ya impacta a la población y que, según parece, se extenderá más allá de diciembre, posiblemente hasta febrero.

Un plan nacional de acción ante el calor debería definir claramente los umbrales de índice de calor, los niveles de alerta, los responsables institucionales para monitorear y alertar sobre los peligros, así como las acciones a tomar en cada nivel. Este es un enfoque recomendado por la OMM y la OMS desde hace años.

Además, se requieren protocolos térmicos para el sistema educativo, donde se establezcan condiciones para ajustar horarios escolares, habilitar espacios mejor ventilados o suspender actividades al aire libre.

La protección de trabajadores al aire libre, como en la construcción, agricultura y transporte público, también es esencial. Estos trabajadores enfrentan temperaturas extremas sin opciones para resguardarse. Medidas como descansos obligatorios, hidratación y sombra son vitales.

Asimismo, es necesario activar la vigilancia epidemiológica del calor para documentar adecuadamente el exceso de mortalidad e ingresos hospitalarios relacionados con las olas de calor, pues sin una adecuada clasificación, estos se atribuían a otras causas.

El Consejo Nacional para el Cambio Climático, la Defensa Civil, el Ministerio de Salud Pública, el Indrhi, el Indomet y el Ministerio de Educación tienen roles cruciales en esta problemática. Ninguna institución puede abordar estos desafíos de forma aislada; la coordinación es clave.

Históricamente, la República Dominicana ha sido vulnerable a inundaciones y huracanes, y aunque el calor es parte de la vida cotidiana, una combinación de este fenómeno de El Niño, junto con las circunstancias actuales, podría generar problemas salubres, agudizar el estrés hídrico y amenazar la seguridad alimentaria. Es vital que el país priorice la adaptación a los efectos del cambio climático en todas sus formas.

Consideraciones sobre la climatología extrema en República Dominicana

  • El país enfrenta un déficit de agua potable ante la inminente temporada de calor.
  • La combinación de El Niño y el calor extremo plantea nuevos desafíos para la salud pública.
  • Es esencial crear un plan de acción nacional que contemple los índices de calor y niveles de alerta.
  • La coordinación entre instituciones gubernamentales es vital para abordar estas crisis climáticas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leave a comment
scroll to top