República Dominicana anunció el día de hoy su adhesión a la Declaración de Consenso de Ginebra, una iniciativa internacional que se centra en aspectos cruciales como la protección de la vida, la salud de las mujeres, el fortalecimiento de la familia y el respeto a la soberanía de los Estados.
Con esta decisión, el país reafirma su postura de que el aborto no es un derecho reconocido por el derecho internacional y que no hay una obligación internacional para que los Estados lo financien ni lo faciliten. Al mismo tiempo, se reconoce que cada nación tiene la facultad de definir sus políticas de salud reproductiva basadas en su Constitución, legislación y contexto nacional.
La adhesión sitúa a República Dominicana alineada con otros países que apoyan esta visión en foros de discusión internacional. Además, representa una definición política y diplomática respecto a temas relacionados con la salud reproductiva, la protección de la vida y la estructura familiar.
Es fundamental aclarar que la Declaración de Consenso de Ginebra no es un tratado internacional ni tiene obligaciones jurídicas vinculantes para los países firmantes. Su relevancia se basa principalmente en el ámbito político y diplomático, ofreciendo una postura que los Estados pueden presentar en distintos organismos internacionales.
El Gobierno dominicano aseguró que esta decisión es compatible con el ordenamiento jurídico interno y refuerza el derecho de cada Estado a establecer sus propias políticas públicas, sin estar sujetas a mandatos internacionales que no hayan sido formalmente adoptados.
Con su adhesión, República Dominicana reafirma una posición centrada en la soberanía nacional y el respeto a su marco constitucional y legal, al mismo tiempo que participa formalmente en una iniciativa internacional que promueve estos principios en debates sobre salud, familia y derechos reproductivos.
República Dominicana se une a la Iniciativa Internacional sobre Salud Reproductiva
- Adhesión a la Declaración de Consenso de Ginebra, enfocada en la protección de la vida y la salud de las mujeres.
- El aborto no es considerado un derecho según el derecho internacional por parte del país.
- La decisión se alinea con el respeto a la soberanía de los Estados para definir sus propias políticas.
- La Declaración no genera obligaciones jurídicas vinculantes, siendo un posicionamiento político y diplomático.




