La defensa técnica de Miguel José Moya se distanció ayer de la estrategia procesal del exprocurador Jean Alan Rodríguez, señalando que el retraso en el avance del caso de su cliente se debe a un “ejercicio equivocado” por parte de la acusación del Ministerio Público. Esta afirmación pone de relieve las diferencias entre los enfoques jurídicos en un caso que ha captado la atención pública y mediática.
El doctor José Martínez Hoepelman enfatizó que asociar a Moya con una supuesta estructura cuyo fin es dilatar el proceso judicial es una injusticia. Mencionó que su defendido ha hecho uso de la palabra solo durante tres horas en casi cuatro años de proceso. Esto incluye dos horas y media en la fase de instrucción y media hora para solicitar la extinción penal. “Nuestra estrategia de defensa es completamente diferente y separada de la de Jean Alain Rodríguez. No tenemos ninguna coordinación con terceros”, reiteró Hoepelman al responder a preguntas en los pasillos del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, especialmente en relación con el uso del caso de los Súper Tucano como posible defensa en el caso Calamar.
El jurista destacó que, de las más de 12,000 páginas de la acusación del caso Calamar, solo 42 páginas están dirigidas a su cliente, Miguel José Moya. Según Hoepelman, la decisión del órgano acusador de incluir a su cliente en un expediente masivo es uno de los factores principales que han causado el retraso en el avance del juicio.
Diferencias en las Estrategias Procesales del Caso Calamar
- Moya se distancia de la defensa de Jean Alain Rodríguez.
- Solo ha intervenido en el proceso por tres horas en casi cuatro años.
- La acusación general cuenta con más de 12,000 páginas, pero solo 42 se dirigen a Moya.
- La defensa argumenta que la inclusión en un expediente masivo es la causa del retraso en el juicio.



