El béisbol dominicano es un escenario donde, antes de que un prospecto firme un contrato con una organización de Grandes Ligas, ya se establece una extensa red de apoyo. Esta red incluye a familiares, entrenadores, así como buscadores de talento y representantes que son fundamentales en el desarrollo del futuro del joven jugador.
Recientemente, esta estructura ha sido objeto de análisis tras una investigación realizada por ProPublica, que ha puesto de relieve cómo algunos preparadores y prestamistas aprovechan los acuerdos de los prospectos para obtener beneficios económicos.
ProPublica revela un sistema en el que ciertos entrenadores obtienen préstamos que utilizan para financiar sus operaciones, reembolsándolos con el dinero de los contratos que logran para sus jugadores. Un caso destacado es el de Belfi Rivera, quien firmó un acuerdo de 1.8 millones de dólares con el equipo de Arizona, del cual se rastreó una parte de esos fondos hacia terceros.
En el marco de esta investigación, se menciona a David Ortiz debido a su relación comercial con Santo Caraballo, un prestamista que ha sido vinculado al negocio de los preparadores en la República Dominicana.
Ortiz se defendió de cualquier acusación durante una entrevista en el Fiebruces Radio Show con el periodista Yancen Pujols, asegurando que nunca otorgó préstamos directamente a jugadores. “Yo tenía una compañía de préstamos para preparadores, nunca a jugadores”, explicó Ortiz.
El exjugador enfatizó que terminó su relación comercial porque se dio cuenta de que su socio estaba involucrado en prácticas que no compartía, y que utilizaba su nombre para operaciones ajenas. “Legalmente le caí atrás a eso”, declaró.
Ortiz también apuntó que cualquier asociación con Caraballo debe ser vista en un contexto diferente. “El socio que yo tenía, hacía sus negocios por su cuenta; eso no me involucra”, insistió.
La investigación también señala que la relación entre Ortiz y Caraballo podría haber generado confianza entre las familias de los prospectos. Sin embargo, Ortiz aseguró que la razón de su negocio siempre fue transparente y legal.
“Nos asegurábamos de que la familia del jugador supiera sobre el préstamo y el pago del preparador”, comentó. Según él, el dinero prestado se recuperaba del porcentaje que el preparador ganaba del contrato del jugador.
Ortiz reafirmó que toda operación hecha con su empresa se realizaba con pleno conocimiento y documentación legal. “Todo totalmente legal, abogado y todo el mundo involucrado”, concluyó.
Asimismo, rechazó que las actividades de su antiguo socio pudieran ser atribuidas a él. Como aclaró, “las acciones de Caraballo son completamente ajenas a mí”.
Finalmente, Ortiz criticó cómo su nombre fue mencionado en la investigación de ProPublica. “Muchos disfrutan del morbo”, afirmó, sugiriendo que, sin su vinculación, el reportaje no hubiera captado tanto interés.
Las iniciativas empresariales de David Ortiz
David Ortiz ha diversificado su carrera tras la retirada del béisbol, incursionando en múltiples proyectos comerciales. Ha trabajado en asociaciones con marcas de vino como Arias Wine, y ha desarrollado líneas de cigarros como Big Papi y The Slugger. También se ha aventurado en el mercado del ron con Ozama.
En 2022, Ortiz entró al sector de cannabis mediante una asociación con Rev Brands, y su línea David Ortiz Collection lo llevó a la industria de la moda. Recientemente, inauguró una tienda en Santo Domingo, que fue visitada por el famoso jugador de baloncesto Allen Iverson.
Escándalos en el béisbol dominicano y la figura de Ortiz
- ProPublica investiga a preparadores y prestamistas en el béisbol dominicano.
- Belfi Rivera firmó un contrato de 1.8 millones de dólares con Arizona.
- David Ortiz niega haber realizado préstamos a jugadores y defiende su negocio.
- Ortiz ha diversificado sus iniciativas comerciales post-retirada en varios sectores.




