Tamboril, Santiago. – Más de 300 pequeños porcicultores de Tamboril están enfrentando un desafío crítico. Los altos costos de producción y la feroz competencia de la carne de cerdo importada han mermado sus márgenes de operación, situando a muchos de ellos al borde de la quiebra.
Los productores han hecho un llamado urgente al Gobierno para que implemente medidas que les permitan mantener sus granjas operativas y evitar el cierre de pequeñas unidades dedicadas a la cría de cerdos.
Dificultades provocadas por las importaciones
Según Osiris Antonio Hilario González, la entrada de carne de cerdo importada es una de las principales razones que dificultan la situación del sector. Él señala que los productores locales no pueden competir debido a los elevados costos de producción que enfrentan.
En la región de Tamboril y áreas circundantes, se generan aproximadamente 50,000 cerdos al año. Esta actividad no solo beneficia a los productores, sino que también crea empleos y dinamiza otros sectores relacionados con la comercialización y el procesamiento de carne.
Carlos Eliseo Henríquez, un veterano con cerca de 30 años en la crianza porcina, expresó que muchos productores tienen animales listos para la venta, pero se encuentran con dificultades para comercializarlos.
En ocasiones, los compradores y propietarios de mataderos indican que no pueden recibir sus animales debido a la falta de demanda, lo que incrementa las pérdidas de los pequeños productores.
Reclamos y propuestas para la estabilidad
Además de las dificultades en la comercialización, han denunciado el acceso limitado al financiamiento formal. Algunos de ellos se ven obligados a recurrir a préstamos informales con altos intereses para mantener sus operaciones.
Impacto en la nueva generación de productores
Wilver Céspedes ha destacado que muchos de los porcicultores son jóvenes que han invertido sus ahorros y asumido compromisos financieros para mantener granjas con entre 20 y 60 cerdas madres.
“Se nos está haciendo muy difícil. El sector podría ir a la quiebra si no recibimos ayuda pronto”, advirtió.
Además del requerimiento de financiamiento, los productores piden medidas que ayuden a reducir los costos de producción, a mejorar la comercialización y a crear un entorno que les permita competir efectivamente en el mercado frente a la carne importada.
Los porcicultores de Tamboril enfatizan que esta situación amenaza una actividad económica de la cual dependen cientos de familias y trabajadores de la comunidad. Por ello, consideran urgente la intervención de las autoridades para evitar que más pequeñas granjas se vean obligadas a cerrar.
Retos de los productores porcinos en Tamboril
- Más de 300 porcicultores enfrentan crisis por altos costos y competencia desleal.
- Propuestas de revisión de importaciones para recuperar mercado local.
- Acceso limitado a financiamiento formal afecta operaciones.
- La situación pone en riesgo la economía de cientos de familias en la comunidad.



