La controversia en torno a un tratamiento que promete mejorar las condiciones del autismo y la enfermedad de Parkinson está generando un amplio revuelo en medios de comunicación y redes sociales. Según el experto Segundo Imbert Brugal, este tema debería ser dirigido por las autoridades competentes dentro del sistema de salud en lugar de ser debatido en plataformas digitales.
Imbert Brugal argumenta que es responsabilidad del Colegio Médico Dominicano, del Ministerio de Salud Pública y de varias sociedades médicas especializadas realizar las investigaciones necesarias para aclarar si los procedimientos propuestos cumplen con los requisitos científicos y éticos establecidos. A su juicio, no son las redes sociales ni las opiniones independientes las que deben decidir sobre la legitimidad de estos tratamientos, sino las entidades autorizadas que tienen la responsabilidad de regular la práctica médica, como las asociaciones de pediatría, neurología, psiquiatría y psicología.
Este tipo de cuestiones, debido a su naturaleza técnica y sanitaria, deben ser analizadas dentro del marco institucional correspondiente. Esto permitirá establecer responsabilidades y descartar posibles irregularidades en conformidad con las leyes vigentes, resaltó Imbert Brugal.
El inicio de esta controversia se atribuye a una denuncia presentada por la periodista Nuria Piera en su programa, en la que se cuestiona a un médico generalista que afirma tratar el Trastorno del Espectro Autista (TEA), el Parkinson y el Alzheimer empleando métodos que son considerados innovadores. La exposición de este caso ha suscitado reacciones y un intenso debate en el espacio público.
Esta situación se encuentra en el centro de un artículo de opinión titulado “Nuria y la ausencia institucional”, donde se argumenta que, más allá del revuelo mediático, debería ser abordada por las instituciones reguladoras de la práctica médica en el país.
Imbert Brugal también reflexiona sobre la realidad en tiempos democráticos, donde muchas inconductas han sido reveladas gracias a la labor de periodistas y figuras de la oposición, en lugar de las iniciativas de las instituciones estatales y gremios profesionales, que a menudo han actuado de manera limitada.
Además, el experto menciona que el tratamiento en cuestión carece de soporte científico y antecedentes que lo respalden tanto a nivel nacional como internacional. En este contexto, cita al abogado Carlos Salcedo Camacho, quien destaca que la práctica médica debe alinearse con la lex artis ad hoc, un conjunto de normas técnicas y científicas aceptadas por la comunidad médica en un momento específico.
La controversia ha generado un enfrentamiento mediático, en el que Piera, conocida por su trabajo en investigaciones, ha señalado lo que considera un incumplimiento en los estándares clínicos del médico implicado. En varias ocasiones, investigaciones periodísticas han impulsado acciones judiciales más rápidas que las iniciativas institucionales.
A pesar del intenso debate, se han observado ataques personales dirigidos hacia la comunicadora por parte de quienes defienden al médico, lo que, según Imbert Brugal, desvía la atención del tema central de la discusión.
Finalmente, enfatiza que la labor de los medios debió enfocarse en presentar la denuncia y activar la intervención de las entidades responsables de proteger a los pacientes. Sin embargo, frente a lo que él describe como un vacío institucional, el asunto sigue desarrollándose en el ámbito mediático, sin que hasta ahora haya un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades sanitarias.
Debate sobre Tratamientos para el Autismo y Parkinson en el Ámbito Público
- La controversia inicia con la denuncia de una periodista sobre tratamientos no convencionales.
- Las autoridades sanitarias son las responsables de investigar y regular la práctica médica.
- El tratamiento discutido carece de respaldo científico y antecedentes conocidos.
- La falta de respuesta institucional ha dejado el debate en manos de los medios de comunicación.




