SANTIAGO DE LOS CABALLEROS. La posible candidatura de Abel Martínez para la Alcaldía de Santiago está resurgiendo en el debate político local. Esto ocurre a pesar de que el líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha manifestado su interés en competir por la presidencia en las elecciones de 2028.
Un aspecto notable es que Martínez no ha declarado oficialmente su intención de postularse como alcalde, y sus más recientes declaraciones se orientan hacia la presidencia. No obstante, su nombre sigue siendo relevante en las conversaciones sobre el futuro electoral de la Ciudad Corazón.
Un nombre que conserva peso electoral
Abel Martínez cuenta con un profundo conocimiento del entorno municipal. Gobernó Santiago durante ocho años, tras ganar las elecciones de 2016 y ser reelegido en 2020. Su gestión convirtió la Alcaldía en uno de los pilares fundamentales de su carrera política.
En las elecciones de 2024, el PLD perdió el control del municipio ante el PRM, donde Ulises Rodríguez obtuvo aproximadamente el 61.7% de los votos, frente al 37.9% de Víctor Fadul, candidato del PLD.
Dicha derrota evidenció que el liderazgo de Martínez no se trasladó automáticamente a su candidato; sin embargo, no ha desaparecido de la esfera política santiaguera.
Hoy, dos años después, el escenario plantea nuevas interrogantes. Una encuesta divulgada en junio de 2026, y comentada por Manuel Cruz, posicionó a Martínez por encima de Ulises Rodríguez en un hipotético enfrentamiento electoral para la Alcaldía. La encuesta le otorga una ventaja cercana a 20 puntos y una aceptación superior al 60%. Sin embargo, estos datos deben ser considerados como una instantánea del contexto político actual y no como una predicción electoral, dado que los comicios municipales están a casi dos años de distancia.
El dilema: ¿Presidencia o Alcaldía?
Este es el factor que añade un nivel de interés al posible retorno de Abel Martínez al Ayuntamiento de Santiago.
Desde 2026, Martínez ha enfatizado su deseo de conseguir nuevamente la candidatura presidencial del PLD. En septiembre, declaró su compromiso de liderar la boleta presidencial en 2028.
Además, en febrero de 2026, dejó claro que su aspiración presidencial sigue en pie. Por lo tanto, una candidatura municipal parece no ser su prioridad política actualmente.
No obstante, en la política dominicana, las condiciones pueden alterar las estrategias de manera significativa. Santiago podría ser una de esas variables.
¿Qué podría provocar un cambio de estrategia?
Existen al menos cinco factores que podrían llevar a Abel Martínez a considerar nuevamente la Alcaldía:
- Fortaleza personal en Santiago. Si las encuestas continúan favoreciéndolo sobre otros candidatos, aumentará la presión en el PLD para utilizar su principal activo electoral en una posición estratégica.
- Necesidad del PLD de recuperar Santiago. Este municipio ha sido un bastión importante para el partido. La derrota en 2024 fue un golpe simbólico para el PLD.
- Desempeño de la administración actual. La percepción pública sobre la gestión de Ulises Rodríguez será clave. Una administración bien valorada complicaría la situación para cualquier candidato opositor.
- Futuro de la candidatura presidencial del PLD. El partido enfrenta un reto interno y necesita recuperar terreno tras obtener solo el 10.39% de los votos presidenciales en 2024 con Martínez como cabeza de lista.
- Estrategia de unidad opositora. Potenciales acuerdos entre partidos opositores pueden alterar enormemente el panorama municipal en Santiago.
Abel podría tener una ventaja que otros candidatos no tienen
El principal activo de Martínez no es solo su estructura partidaria, sino también su marca política en Santiago.
Durante ocho años, estableció una identidad vinculada a la Alcaldía y a un estilo particular de gestión. Para sus seguidores, su posible regreso podría ser visto como una segunda etapa de un proyecto ya iniciado. Sin embargo, sus adversarios tendrían que cuestionar nuevamente su gestión anterior.
Por ello, una eventual candidatura de Abel Martínez tendría un matiz singular: no sería un candidato desconocido que deba generar reconocimiento, sino el retorno de un exalcalde que ya gobernó la ciudad.
Pero también existen riesgos
Un regreso no estaría exento de desafíos.
El primero sería justificar su decisión de volver a la Alcaldía tras aspirar a la Presidencia. El segundo sería dilucidar si su eventual retorno es genuino o simplemente una estrategia para reposicionarse a nivel nacional.
Asimismo, se encuentra la memoria electoral de 2024. Aunque Martínez no fue candidato a alcalde en esa ocasión, su figura desempeñó un papel clave en la campaña y el resultado benefició ampliamente al PRM.
El cuarto reto sería competir contra un alcalde incumbente que cuenta con la estructura municipal y el apoyo del partido en el poder.
¿Y qué pasaría con Ulises Rodríguez?
Una candidatura de Abel Martínez transformaría considerablemente el contexto electoral.
Ulises Rodríguez ganó las elecciones municipales de 2024 con una diferencia importante sobre el PLD, convirtiéndose en el primer alcalde del PRM en Santiago.
Un enfrentamiento entre Abel y Ulises tendría también un significado simbólico: el alcalde que perdió el control municipal ante el PRM intentando recuperarlo contra el mismo partido que puso fin a su gestión.
Esto podría convertir a Santiago en una de las plazas políticas más observadas del país.
La verdadera pregunta
Más que cuestionar si Abel Martínez puede ser candidato a la Alcaldía, la interrogante más intrigante es:
¿Estaría dispuesto Abel Martínez a sacrificar su aspiración presidencial por una candidatura municipal que, según algunas encuestas, podría ofrecer mayores posibilidades de triunfo?
Por ahora, la respuesta no ha sido confirmada públicamente.
Sus declaraciones recientes indican que su prioridad sigue siendo la candidatura presidencial del PLD, aunque su entorno político destaca la necesidad de recuperar el poder municipal en Santiago y establecer una candidatura competitiva.
Esto permite una interpretación estratégica: Martínez podría estar manteniendo la puerta abierta a la posibilidad de que las circunstancias definan su camino final.
Santiago, el gran laboratorio político de 2028
Si Abel Martínez optara por la Alcaldía, las elecciones municipales de Santiago podrían trascender lo local.
Serían un banco de pruebas para el PLD, un examen de aprobación para el PRM y, fundamentalmente, una medición directa del liderazgo de Abel Martínez en la ciudad que ha sido clave en su trayectoria política.
Por el momento, Abel Martínez sigue proclamando su interés por la Presidencia. Sin embargo, si las encuestas continúan sugiriendo que tiene un sólido vínculo con el electorado santiaguero y si el PLD necesita urgentemente una figura que recupere la Alcaldía, la opción municipal podría dejar de ser un mero supuesto y transformarse en una alternativa política viable.
Reevaluación de la candidatura de Abel Martínez
- Martínez posee las condiciones políticas necesarias para ser considerado para la Alcaldía de Santiago.
- Su fortaleza en Santiago, experiencia municipal y datos recientes lo mantienen como un referente.
- Su intención presidencial para 2028 sigue siendo la prioridad declarada.
- La posibilidad de una candidatura no está anunciada, pero resulta plausible.
Si se concreta, Santiago podría ser el escenario de una de las contiendas electorales más significativas de la República Dominicana en 2028.




