Caracas, 5 abr (EFE). La amnistía promovida por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha entrado en un periodo de ralentización, marcándose esta etapa por la notable disminución de anuncios de liberaciones. Más de un mes después de su promulgación, persiste la incertidumbre acerca de los pasos a seguir para alcanzar la reconciliación en un país que ha enfrentado años de crisis política.
Promulgada el 19 de febrero, esta normativa surgió en el contexto de los diálogos con EE.UU., particularmente tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar. Rodríguez ha expresado que la amnistía representa una oportunidad para que Venezuela se reencuentre y «aprenda a convivir democrática y pacíficamente». Sin embargo, expertos y ONGs critican la falta de listas de detenidos que permitan verificar el proceso, así como los delitos que abarca, limitándose a 13 episodios específicos a pesar de que teóricamente cubre 27 años del chavismo (1999-2026).
A continuación, un análisis sobre la implementación de esta ley y los retos que enfrenta:
Proceso de Aplicación
Según Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la ONG Foro Penal, aunque la ley sigue en aplicación, «en las últimas dos semanas se ha observado un descenso significativo en el número de personas liberadas bajo la amnistía».
Himiob advirtió que, de no liberarse a más de 500 presos políticos que aún se encuentran encarcelados, se podría sospechar que el Gobierno interino carece de voluntad política real para detener la represión y la persecución política.
Además, señaló que la permanencia del aparato represivo —policías, fiscales y jueces— indica que, aunque la amnistía ha tenido aspectos positivos, su implementación podría haber estado más enfocada en generar un efecto simbólico y mediático que en provocar un cambio real.
Beneficiarios de la Ley
Hasta el 26 de marzo, 8,146 personas habían recibido libertad plena gracias a la Ley de Amnistía, según datos del diputado chavista y presidente de la comisión que supervisa la norma, Jorge Arreaza.
De estos, 310 estaban encarcelados, mientras que 7,836 gozaban de libertad restringida a través de medidas cautelares como la prohibición de salir del país o la presentación periódica ante tribunales.
En total, esta comisión había recibido 11,559 solicitudes válidas. Por su parte, Foro Penal reporta que desde el 8 de enero hasta el 2 de abril se han llevado a cabo 743 excarcelaciones, de las cuales 187 fueron resultado de la amnistía.
Errores y Avances
Según Óscar Murillo, coordinador general de la ONG Provea, la Ley de Amnistía enfrenta un «pecado original», dado que quienes están en el poder parecen considerar que están otorgando un perdón.
Murillo argumenta que la amnistía no debe ser confundida con el perdón; es un proceso histórico y político esencial para avanzar hacia la reconciliación y la paz. Además, ha denunciado que el proceso ha estado plagado de burocracia, resultando en un tratamiento discrecional.
A pesar de que se accedió a la formación de una comisión de seguimiento, no se integró a entidades como la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU ni a la Cruz Roja, lo que dificulta cualquier verificación de las cifras reportadas por dicha comisión.
El experto subraya que la normativa es solo un primer paso en un largo camino hacia la recomposición institucional, señalando que, aunque generó un diálogo inicial, rápidamente se volvió a una retórica de control y poder.
Desafíos por Superar
Ante la exclusión de militares y personas acusadas de delitos graves, Himiob aclara que la amnistía es solo un paso en un proceso mucho más amplio. Es imprescindible continuar trabajando no solo para su implementación, sino para encontrar otros mecanismos que permitan la verdadera libertad y la desarticulación del aparato represivo que ha marcado la historia reciente de Venezuela.
Caminos hacia la Reconciliación en Venezuela
- La amnistía se encuentra en un periodo de ralentización en cuanto a liberaciones.
- Desde la promulgación, más de 8,000 personas han beneficiado con la Ley de Amnistía.
- El proceso enfrenta críticas por la falta de transparencia y verificación.
- Los expertos enfatizan que se necesita un cambio más allá de lo simbólico.




