Combustibles en Estados Unidos alcanzan su precio más alto desde 2023 por la guerra con Irán

Búsqueda de más oferta e incertidumbre por delanteEstados Unidos ahora es un exportador neto de petróleo, y otras partes del mundo que dependen más de las importaciones de combustible desde Oriente Medio, en particular Asia, han visto sacudidas energéticas más fuertes debido a la guerra. Pero eso no significa que Estados Unidos sea inmune a los picos de precios.

El petróleo es una materia prima que se comercia a nivel mundial. Y la mayor parte de lo que produce Estados Unidos es crudo ligero y dulce, pero las refinerías de las costas Este y Oeste están diseñadas principalmente para procesar un producto más pesado. Como resultado, el país también necesita importaciones.

El camino por delante es incierto, y los precios podrían empeorar si la guerra se prolonga. En medio del conflicto, Irán ha parado casi todo el movimiento de buques petroleros en el crucial estrecho de Ormuz, cortando un paso vital por el que, en un día típico, solía transitar aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Eso también ha llevado a recortes de algunos grandes productores de la región, porque su crudo no tiene a dónde ir. Y tanto Irán como Israel y Estados Unidos han atacado instalaciones de petróleo y gas.

Todo esto ha dejado a los países buscando desesperadamente más suministro. La semana pasada, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se comprometió a liberar 400 millones de barriles de petróleo disponibles de las reservas de sus países miembros. Trump, quien anteriormente minimizó la necesidad de recurrir a las reservas de petróleo, confirmó después que Estados Unidos extraería 172 millones de barriles de la reserva nacional como parte del plan de la AIE. El gobierno también anunció que levantará temporalmente las sanciones de Estados Unidos sobre el petróleo ruso por la guerra contra Ucrania.

Aun así, analistas dicen que estos esfuerzos serán un paliativo de corto plazo. Las refinerías compran crudo con anticipación, y lleva tiempo que el nuevo suministro llegue gradualmente a los consumidores. Y aunque el alto costo del crudo es el principal impulsor de los precios de la gasolina hoy, también hay otros factores en juego. Los precios de la gasolina en Estados Unidos suelen subir un poco en esta época del año, a medida que más conductores salen a la carretera y el clima más cálido trae un cambio al combustible de “mezcla de verano”, que es más caro de producir que la mezcla de invierno.

Como siempre, algunos estados también tienen promedios más caros que otros, debido a factores que van desde el suministro de refinerías cercanas hasta diferentes tasas impositivas. El martes, California tuvo el promedio más alto, de más de 5,54 dólares por galón (1,46 dólares por litro), mientras que Kansas tuvo el más bajo, de alrededor de 3,21 dólares por galón (84 centavos de dólar por litro).

Los expertos advierten que todo esto podría mermar el gasto en general. A medida que los consumidores pagan más para cubrir necesidades como la gasolina, muchos hogares —en particular los de ingresos medios o bajos— se verán obligados a recortar sus presupuestos en otros rubros, explicó Francesco D’Acunto, profesor de finanzas en la Universidad de Georgetown. El combustible más caro también se traslada a otros sectores, desde el transporte de comestibles hasta las facturas de servicios públicos de los hogares.

Estos choques inflacionarios combinados, y la alta incertidumbre general en tiempos de guerra, también “hacen que muchos hogares y consumidores se queden paralizados”, añadió D’Acunto. Dijo que eso podría llevar a algunos a posponer decisiones financieras más grandes —como comprar un auto o una casa— más adelante. “Así que, potencialmente, incluso eso tendrá un efecto en la economía en general”.

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