literatura infantil se convierte juego

SANTO DOMINGO.– Cuentos de un país tropical propone que acercar a los niños a la literatura no tiene que comenzar necesariamente con un libro abierto, sino con una historia capaz de despertar sus sentidos, su imaginación y sus ganas de participar. Esa es la apuesta del creativo y animador lector José Sánchez Green, quien convierte la literatura en una experiencia escénica marcada por el juego y la interacción.

La propuesta utiliza el teatro como puente hacia las historias y combina estimulación temprana, teatro cognitivo y teatro participativo para que los niños dejen de ser simples espectadores. El movimiento, la música, los personajes, los objetos y el juego forman parte de una experiencia en la que el público infantil entra directamente al universo de los cuentos.

Para Sánchez Green, la literatura debe viajar a través de procesos lúdicos que permitan despertar en los niños el deseo de acercarse a los libros. Desde esa perspectiva, Cuentos de un país tropical busca que la lectura no sea percibida como una obligación, sino como una puerta hacia la curiosidad, la imaginación y el descubrimiento.

En esta aventura participan también Jennifer Guillén y Silvia Gómez, promotoras de la lectura que acompañan el proyecto desde su experiencia con el público infantil. Su participación contribuye a construir un espacio en el que leer, jugar, imaginar y pensar ocurren simultáneamente.

La primera travesía de Cuentos de un país tropical parte además de la literatura dominicana, con un homenaje a la obra del poeta y escritor Tomás Castro Burdiez, cuyos textos relacionados con los valores y el cuidado del medio ambiente sirven como punto de partida para esta experiencia.

A través de sus letras, la propuesta procura que los niños descubran una parte de la literatura dominicana mientras se acercan a temas como la protección de la naturaleza y la construcción de valores. El objetivo es que la historia no termine cuando se cierra un libro, sino que permanezca en la memoria del niño a través de lo que vio, escuchó, tocó e imaginó.

La experiencia se construye sobre tres componentes: la estimulación temprana, que favorece la exploración sensorial; el teatro cognitivo, que trabaja la atención, la asociación y la imaginación; y el teatro participativo, que incorpora al niño como parte activa del relato.

Así, Cuentos de un país tropical plantea otra manera de promover la lectura: primero despertar el interés por la historia y luego acercar al niño al libro que la contiene. Una apuesta que convierte el escenario en territorio de juego y la literatura en una aventura compartida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leave a comment
scroll to top