Santo Domingo. – La reciente decisión del Gobierno de la República Dominicana de reabrir el acceso temporal de aeronaves y personal de Estados Unidos a sus terminales aéreas, en el marco de operaciones regionales de seguridad, no es un hecho aislado en la historia de las relaciones bilaterales entre ambas naciones.
A lo largo de las últimas décadas, ha habido múltiples precedentes donde el territorio dominicano, incluyendo aeropuertos tanto militares como civiles, ha sido empleado en acuerdos de cooperación militar, humanitaria y en la lucha contra el narcotráfico.
Uno de los casos más destacados se remonta a la década de 1980 y principios de los años 90. Durante ese tiempo, agencias estadounidenses llevaron a cabo operaciones de vigilancia aérea y marítima en el Caribe, orientadas a combatir el tráfico de drogas proveniente de Sudamérica. En este contexto, las instalaciones militares dominicanas ofrecieron soporte logístico crucial para aeronaves de patrullaje y misiones de inteligencia.
Otro momento significativo ocurrió después de desastres naturales y emergencias regionales en el Caribe y Haití. Aviones militares y de ayuda humanitaria de Estados Unidos utilizaron aeropuertos dominicanos para mover asistencia, equipos y personal de rescate, contribuyendo a la respuesta ante crisis humanitarias.
Asimismo, tras el terremoto de Haití en 2010, la Base Aérea de San Isidro y el Aeropuerto Internacional de Las Américas se convirtieron en puntos estratégicos para las operaciones logísticas y de asistencia coordinadas por Estados Unidos y diversos organismos internacionales.
Más recientemente, el 26 de noviembre de 2025, el presidente Luis Abinader, junto al secretario de Guerra estadounidense Pete Hegseth, anunció que Estados Unidos utilizaría de forma “provisional” el Aeropuerto Internacional de Las Américas y la Base Aérea de San Isidro. Esta acción está enmarcada dentro de la operación “Lanza del Sur”, la cual se enfoca en la lucha contra el narcotráfico en el Caribe.
Las autoridades dominicanas han subrayado que estos acuerdos se establecen bajo parámetros de cooperación bilateral y no implican una presencia militar extranjera permanente en el país.
Nueva fase en la cooperación aérea entre República Dominicana y EE.UU.
- Reapertura del acceso temporal a aeronaves y personal estadounidense.
- Historia de colaboración militar y humanitaria en el país.
- Casos anteriores relacionados con el narcotráfico y desastres naturales.
- Compromiso de no establecer presencia militar permanente en territorio dominicano.




