España ha decidido no autorizar el uso de su espacio aéreo a las aeronaves estadounidenses que están involucradas en la guerra de Irán, con operaciones que se realizan desde terceros países, como Reino Unido y Francia. Esta información fue revelada este lunes, aunque, como indicó la ministra de Defensa, Margarita Robles, esta medida se ha estado implementando desde el inicio del conflicto.
“Desde el primer momento se le trasladó clarísimamente al Ejército americano y a las fuerzas americanas que no se autorizaban las bases ni, por supuesto, tampoco se autorizaba la utilización del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán,” enfatizó Robles en declaraciones a los medios durante un evento en el Ministerio de Industria, donde se presentó el programa IN+DEF.
Carlos Cuerpo, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, fue cuestionado en una entrevista con la Cadena Ser sobre si esta decisión podría afectar las relaciones con Estados Unidos. Respondiendo, afirmó que esta decisión es parte de la clara postura del Gobierno de España de no participar ni contribuir a un conflicto que consideran iniciado de manera “unilateral” y contrario al Derecho Internacional.
Contexto de la Decisión
La medida se inscribe dentro de un endurecimiento progresivo de la posición del Gobierno español desde el 28 de febrero, cuando Washington y Tel Aviv iniciaron una ofensiva aérea contra diversos objetivos en Irán. Desde entonces, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha calificado esta intervención como “ilegal” por carecer del respaldo de organismos internacionales como la ONU, la OTAN o la Unión Europea.
La postura contraria a cualquier implicación en operaciones ofensivas quedó clara el 2 de marzo, cuando el Gobierno español rechazó explícitamente participar en los ataques, diferenciándose de países como Francia, Alemania y Reino Unido, que sí contemplaban colaborar con Washington.
De hecho, el mismo día, España decidió prohibir el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones ofensivas. Esta medida obligó a Estados Unidos a retirar de territorio español más de una decena de aviones cisterna que eran esenciales para el reabastecimiento en vuelo. El Ejecutivo justificó esta decisión al amparo del convenio bilateral de defensa de 1988 que reconoce la soberanía español sobre dichas instalaciones.
El 3 de marzo, como parte de una serie de acciones, España canceló su participación en maniobras militares en Estados Unidos. En términos diplomáticos, el tono del Gobierno se volvió más firme, denunciando los ataques como acciones unilaterales fuera del marco del Derecho Internacional y abogando por una vuelta a las negociaciones. Asimismo, el 11 de marzo, decidieron retirar a su embajador en Israel en señal de protesta por la escalada del conflicto.
El Lema ‘No a la Guerra’ de Sánchez
En este contexto internacional, Pedro Sánchez ha revitalizado el lema socialista de “No a la guerra” como eje central de la estrategia de su partido. Tras el inicio del conflicto, Sánchez ha reiterado que España “no contribuirá a una escalada bélica” y ha destacado que cualquier acción militar necesita el respaldo de la ONU para ser considerada legítima.
Pedro Sánchez ha dejado claro que la postura de España ante la escalada de tensión en Oriente Medio es firme con un mensaje contundente: “No a la guerra”. En sus intervenciones, ha expresado la solidaridad del pueblo español con los países afectados por Irán y ha advertido sobre las consecuencias graves de un conflicto prolongado.
Sánchez ha enfatizado que la negativa a permitir el uso de bases es “coherente” con esta postura, asegurando que España no facilitará ningún tipo de apoyo logístico que pueda ser interpretado como participación en la ofensiva militar.
Tensión en el Espacio Aéreo Español
- España prohíbe el uso de su espacio aéreo a aeronaves estadounidenses en la guerra de Irán.
- La ministra de Defensa, Margarita Robles, reafirma la decisión desde el inicio del conflicto.
- Carlos Cuerpo señala que la acción es parte de una postura de no implicación en un conflicto ilegal.
- Pedro Sánchez revive el lema «No a la guerra» como eje de su estrategia política.




