La seguridad presidencial en Bolivia, en la cuerda floja
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, alertó este lunes sobre el riesgo que enfrenta su familia debido a las decisiones tomadas por su gobierno contra criminales de alta alcurnia. Un claro ejemplo de esto es el caso del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue capturado en marzo en el país.
“Mi familia está en peligro por las acciones tomadas contra los Marsets y otros criminales de alta influencia”, afirmó Paz durante un evento con magistrados y jueces celebrado en La Paz. Este llamado de atención resalta la creciente inseguridad que gravita sobre aquellos que toman decisiones contra el crimen organizado.
Riesgos en el ámbito judicial
El mandatario subrayó que los jueces, especialmente los que operan en zonas fronterizas, también están en riesgo, ya que muchos de ellos se encuentran “indefensos” frente a los delitos que predominan en esos territorios. “Es una realidad que debemos combatir, no podemos permitir que la amenaza del crimen organizado dicte las sentencias en Bolivia”, añadió. Instó a los jueces a sentirse seguros y respaldados en su labor.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó a los medios que “hay una serie de amenazas contra la familia presidencial” que están siendo investigadas, aunque no ofreció más detalles sobre la situación. Este contexto evidencia la complejidad y los peligros que enfrenta el sistema judicial.
Crisis en el sistema judicial y detenciones recientes
La captura de Marset, tras casi tres años como prófugo, ocurrió en marzo de este año, con su extradición subsiguiente a Estados Unidos, donde actualmente permanece encarcelado. A finales de septiembre, se destituyó y encarceló al entonces fiscal general boliviano, Roger Mariaca, acusado de liderar una organización criminal vinculada al narcoterrorismo.
La detención de Mariaca se dio justo dos días después de que Estados Unidos lo incluyera en una lista de altos funcionarios y exfuncionarios de varios países a los que se les canceló el visado por ser “corruptos” y «socavar Gobiernos elegidos democráticamente», algo que Mariaca rechazó en su momento.
En el transcurso de este año, las autoridades bolivianas han detenido y extraditado a otros extranjeros relacionados con el crimen organizado, incluidos los brasileños Gerson Palermo, líder del Primer Comando de la Capital (PCC), y Kléber Nóbrega Pereira, un supuesto dirigente del Comando Vermelho (CV).
Por su parte, la Policía de Bolivia afirmó recientemente que está preparada para intensificar sus esfuerzos contra el crimen organizado, anunciando que se reforzarán las labores de vigilancia en las zonas más vulnerables, en colaboración con el Ejército y el apoyo de la cooperación internacional.
Desafíos del sistema de seguridad en Bolivia
- Rodrigo Paz denuncia riesgos para su familia por decisiones contra el crimen.
- Sebastián Marset fue capturado y extraditado a EE. UU.
- Marco Antonio Oviedo confirma amenazas a la familia presidencial.
- La Policía de Bolivia reforzará vigilancias en zonas de alto riesgo.



