El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) de la República Dominicana expresó su preocupación este sábado ante el conflicto bélico que se desarrolla en el Oriente Medio, tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán. Este suceso ha intensificado las tensiones en una región que ya enfrenta serios desafíos de estabilidad.
En un comunicado oficial, la cancillería dominicana hizo un llamado apremiante a todas las partes involucradas para que se abstengan de llevar a cabo acciones que puedan escalar aún más la situación militar. La importancia de restaurar la paz se subraya como una necesidad imperativa en el contexto actual.
“Fiel a su tradición histórica, la República Dominicana reitera su convicción de que el diálogo franco entre las partes, mediante los mecanismos diplomáticos disponibles, es el camino más seguro hacia una solución duradera. En este sentido, se exhorta a los actores regionales e internacionales con capacidad de influencia a intensificar sus esfuerzos de mediación”, se indica en el comunicado.
Estados Unidos, durante la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU este sábado, defendió su postura sobre los ataques a Irán, argumentando que estos actúan como un impedimento para que Irán vuelva a amenazar al mundo con su potencial armamento nuclear.
El embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, declaró: “La operación tiene como objetivo específico y estratégico desmantelar las capacidades balísticas que representan una amenaza para nuestros aliados, además de degradar los activos navales que desestabilizan las aguas internacionales e interrumpir la maquinaria que provee armas a milicias proxy. Garantizar que el régimen iraní no pueda amenazar al mundo con un arma nuclear es nuestra máxima prioridad”.


Inquietud Dominicana por el Conflicto en Oriente Medio
- El Mirex expresa su preocupación por el conflicto bélico en el Oriente Medio.
- Se hace un llamado a la paz y a evitar acciones que agraven la situación.
- República Dominicana defiende el diálogo como la solución más viable.
- Estados Unidos justifica los ataques a Irán como medidas preventivas contra amenazas nucleares.




