Haití se encuentra en medio de una crisis de violencia sin precedentes, tras una masacre que dejó decenas de muertos la madrugada de este lunes. Este ataque, perpetrado por bandas armadas en la localidad de Kenscoff, ha despertado una ola de indignación y llamados urgentes a las autoridades para frenar la violencia que mantiene aterrorizada a la población.
La situación en Kenscoff fue devastadora, con reportes de al menos 20 cadáveres confirmados por la agencia EFE, aunque medios locales elevan el número a 40. La masacre ha dejado a la vista la grave crisis de seguridad en el país, donde la presencia de bandas criminales ha crecido significativamente.
La Oficina de Protección del Ciudadano (OPC), encargada de la defensa de los derechos humanos en Haití, ha expresado su «profunda» consternación. Condenó los asesinatos, advirtiendo que «varias decenas de personas» han sido víctimas, incluyendo a numerosos jóvenes y niños. La OPC urgió al Consejo Superior de la Policía Nacional (CSPN) a tomar acciones decisivas para restablecer la seguridad en la región.
Entre las víctimas, se encuentran mujeres y niños, muchos de los cuales se habían refugiado en una iglesia durante el ataque. Los grupos armados no solo asesinaron, también incendiaron decenas de viviendas, incrementando el número de desplazados en la zona.
La violencia generó protestas masivas este lunes en Kenscoff, donde cientos de ciudadanos se congregaron frente al comisariado local. Los manifestantes exigieron respuestas concretas de las autoridades sobre la situación de inseguridad que afecta a la comuna desde hace más de 20 meses.
En respuesta a la crisis, el director general de la Policía Nacional de Haití (PNH), Jonas André Vladimir Paraison, y el comisario del Gobierno, Fritz Patterson Dorval, visitaron Kenscoff tras el ataque para evaluar la situación y manifestar su apoyo a las víctimas.
El expresidente provisional Jocelerme Privert también ha condenado esta ola de violencia. En un mensaje a través de Facebook, instó a la población a no acostumbrarse al horror y llamó al gobierno a asumir su responsabilidad en la protección de los ciudadanos.
Las bandas, conocidas en parte como parte de la coalición armada Viv Ansanm, continúan intentando consolidar su control en Kenscoff, que es una localidad estratégica debido a su proximidad al departamento del Sudeste y a la ciudad de Jacmel, la cual ha estado relativamente a salvo de la violencia que abruma a otras áreas de Puerto Príncipe.
Las estadísticas son alarmantes. Según datos de la ONU, entre enero y mayo de este año, la violencia en Haití ha dejado al menos 2,310 muertos y 1,106 heridos. Además, se registraron al menos 99 secuestros y cientos de casos de violencia sexual, afectando mayormente a mujeres y niñas.
La crisis humanitaria también se agrava. Aproximadamente 5.8 millones de haitianos, el 52% de la población, se enfrenta a inseguridad alimentaria severa, mientras que el número de personas desplazadas alcanzó la cifra récord de 1.4 millones el año pasado.
Violencia en Haití: La Crisis de Kenscoff
- Violento ataque en Kenscoff dejó al menos 40 muertos y múltiples heridos.
- La Oficina de Protección del Ciudadano exige medidas urgentes para restaurar la seguridad.
- Más de 5.8 millones de haitianos enfrentan inseguridad alimentaria severa.
- La crisis de violencia se extiende con un alarmante número de desplazados y víctimas.



