La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), a través de su Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medio Ambiente, ha expresado su firme apoyo a las comunidades que abogan por la preservación de la Cordillera Central y la Cordillera Septentrional. Esto se produce en el contexto de posibles proyectos de explotación minera en estas zonas vulnerables.
En un comunicado reciente, la Iglesia manifestó su profunda preocupación por las repercusiones que estas actividades mineras podrían tener sobre la integridad ecológica de las montañas, haciendo hincapié en la importancia del recurso hídrico. En este sentido, instó a las autoridades a atender el reclamo de las comunidades y a tomar decisiones orientadas al bien común, citando la encíclica ‘Laudato Si’ del Papa Francisco, que llama a proteger nuestra «casa común».
La entidad religiosa enfatizó que estas cordilleras no solo son un patrimonio natural invaluable, sino que desempeñan un papel crucial como reservorios hídricos. Estas montañas son responsables de captar, almacenar y distribuir el agua que alimenta ríos, acuíferos y sistemas de riego en gran parte del país. Advirtió que cualquier alteración significativa en estas áreas podría comprometer la calidad y disponibilidad del agua, afectando tanto a las generaciones presentes como futuras.
Asimismo, alertó sobre los riesgos inherentes a la actividad minera, como la remoción de suelos, el uso intensivo de sustancias químicas y la generación de desechos potencialmente tóxicos. Estos factores podrían contaminar las fuentes hídricas con metales pesados o sedimentos dañinos. Un ejemplo de esto es la situación de la Presa de Hatillo, que refleja los efectos negativos que estas prácticas pueden generar en los ecosistemas locales.
La Iglesia considera que proteger las montañas representa una forma de justicia social y un respeto fundamental a la dignidad humana. Así, mantiene su respaldo a los sectores que exigen la suspensión de proyectos mineros en estas zonas. Reiteró su compromiso con un modelo de desarrollo sostenible que equilibre el crecimiento económico con la protección del medioambiente, llamando a fomentar el diálogo entre autoridades y ciudadanía.
Reacciones del Gobierno y el sector minero
Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, afirmó que el futuro de la minería en la República Dominicana debe encontrar un equilibrio entre la protección del medioambiente y el desarrollo económico. Explicó que cualquier decisión relacionada con proyectos mineros debe basarse en evidencia científica, así como en el respeto al debido proceso y un diálogo abierto con las comunidades locales, especialmente en zonas como San Juan de la Maguana, donde hay una fuerte tradición agrícola.
En este momento, se está llevando a cabo un estudio de impacto ambiental conforme a los lineamientos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la República Dominicana, con la colaboración de especialistas internacionales. El ministro enfatizó que las decisiones deben basarse en datos verificables, no en rumores.
Santos destacó que la minería es un sector clave para la economía nacional, con un crecimiento del 7.7% en el primer trimestre de 2026, según datos del Banco Central. En 2025, las exportaciones mineras superaron los 2,500 millones de dólares, con el oro como producto principal. Además, anunció que el Gobierno está impulsando una nueva ley para modernizar el sector minero, con el objetivo de garantizar un desarrollo más transparente y equilibrado.
Defensa del Proyecto Romero por GoldQuest Mining
La empresa minera canadiense GoldQuest Mining defendió su Proyecto Romero para la explotación de oro, cobre y plata en la Cordillera Central, en la provincia San Juan. Los ejecutivos de GoldQuest Dominicana aseguran que su enfoque es diferente al convencional, ya que no afectará los recursos hídricos al evitar el uso de cianuro y mercurio.
El CEO de la empresa, Luis Santana, afirmó que el Proyecto Romero respetará el medioambiente al ser una operación 100% subterránea, eliminando así la necesidad de minería a cielo abierto. Santana detalló que se trata de un proyecto de ciclo corto, con una vida útil estimada de ocho años, durante los cuales se producirán un millón de onzas de oro, plata y cobre.
“Es importante señalar que cualquier ejercicio de esta naturaleza puede realizarse de manera complementaria y paralela, sin interferir en el proceso formal de Estudio de Impacto Ambiental que se desarrolla de acuerdo a la ley 64-00 sobre medioambiente y bajo estándares internacionales,” precisó Santana en una reciente rueda de prensa.
Aspectos Fundamentales de la Situación Minera
- La Conferencia del Episcopado Dominicano respalda la preservación de las cordilleras ante proyectos mineros.
- Se alertó sobre los riesgos de minería, como la contaminación del agua.
- El Gobierno busca equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental.
- GoldQuest Mining defiende su modelo de minería subterránea como sostenible.



