Préstamo de US$200 millones transformará la seguridad vial en Punta Cana al eliminar rotonda.

PUNTA CANA. La controvertida rotonda de Punta Cana, reconocida durante años como uno de los puntos más problemáticos y peligrosos de la Autovía del Coral, será objeto de intervención. Esto forma parte del Programa de Implementación de la Política Nacional de Seguridad Vial, el cual está respaldado por un préstamo de US$200 millones aprobado para la República Dominicana.

Este dato se detalla en el documento titulado “Salvar vidas: la gran apuesta por la seguridad vial en República Dominicana”, elaborado por Milton Morrison, ex director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).

El programa, diseñado por el Gobierno dominicano con el apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca reducir la mortalidad y lesiones causadas por accidentes de tránsito mediante intervenciones en infraestructura, educación vial y fortalecimiento de la atención de emergencias.

De los US$200 millones del préstamo, se destinarán aproximadamente US$139 millones para las obras que ejecutará el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), centrándose en los corredores viales de alto riesgo, como la carretera Sánchez (RD-2) y la Autovía del Este (RD-3). Este proyecto incluirá la construcción de un paso elevado que reemplazará la actual rotonda de Punta Cana.

Esta rotonda actúa como el principal distribuidor de tráfico en la zona turística, conectando la Autovía del Coral con localidades como Bávaro, Punta Cana, Cap Cana y el Aeropuerto Internacional de Punta Cana.

La intervención es parte de una estrategia nacional, enfocada en tramos identificados por el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI) como zonas con alta concentración de accidentes graves. Además del nuevo paso elevado, se planifican mejoras en retornos, cierre de cruces inseguros, instalación de barreras de protección y modernización de la señalización vial.

Una obra largamente reclamada

La decisión de reemplazar la rotonda responde a una demanda persistente de empresarios, transportistas, residentes y autoridades de la región Este. Desde la inauguración de la Autovía del Coral, la rotonda se ha convertido en un punto crítico, reflejo del rápido crecimiento urbano y turístico de la zona.

El incremento en el número de vehículos—incluyendo autobuses turísticos y motocicletas—ha generado frecuentes accidentes y congestiones, especialmente durante fines de semana y temporadas altas.

Las críticas hacia la infraestructura han sido constantes. Varios sectores cuestionan que la principal entrada al destino turístico más relevante del país siga dependiendo de una rotonda diseñada para un tráfico mucho menor al actual.

Entre las preocupaciones más mencionadas están: la brusca reducción de velocidad requerida para los vehículos, los conflictos causados por la incorporación simultánea de vehículos de distintas direcciones y la alta presencia de motocicletas cruzando la intersección.

Los embotellamientos durante picos de tráfico son frecuentes, así como el riesgo de colisiones y accidentes. Además, la percepción es que la infraestructura no ha evolucionado al ritmo del crecimiento poblacional y turístico de la zona.

Esta situación se agrava porque la rotonda representa la principal entrada terrestre a Punta Cana, un destino que recibe millones de visitantes anualmente y que concentra una parte significativa de la inversión turística del país.

La construcción del paso elevado tiene como objetivo eliminar los cruces a nivel, permitiendo que los conductores mantengan una circulación segura y fluida en la Autovía del Coral. Los movimientos locales se canalizarán a través de vías marginales y accesos controlados.

Esta intervención es parte del componente de infraestructura del programa financiado por el BID, que busca desarrollar una “movilidad segura” mediante obras y medidas regulatorias para disminuir los siniestros de tránsito en los corredores más peligrosos del país.

Un problema nacional con fuerte impacto en el Este

La inversión del Gobierno es especialmente relevante en un país donde los accidentes de tránsito siguen siendo una de las principales causas de mortalidad. Según datos del programa, en 2025 la siniestralidad vial causó la muerte de 2,992 personas y dejó 144,276 lesionados en el país.

Las autoridades se han fijado como objetivo reducir a la mitad la tasa de mortalidad vial para el año 2030, disminuyendo de 29.2 a 14.6 fallecidos por cada 100,000 habitantes. Para ello, se implementarán intervenciones físicas en las carreteras más peligrosas, así como modernización de la fiscalización y educación vial.

En el caso de la Autovía del Coral, la sustitución de la rotonda de Punta Cana por un paso elevado se presenta como una de las obras más significativas del componente de infraestructura, tanto por su impacto en la seguridad vial como por su importancia estratégica para la movilidad turística y económica de la región Este.

Reemplazo de la Rotonda de Punta Cana por un Paso Elevado

  • Intervención financiada por un préstamo de US$200 millones.
  • Construcción de un paso elevado sustituirá la rotonda actual.
  • Buscan reducir accidentes y mejorar el tráfico en la zona.
  • Proyecto responde a una demanda de seguridad vial de la comunidad.

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