La Superintendencia de Bancos (SB) ha implementado un nuevo proceso que permite a las entidades de intermediación financiera, intermediarios cambiarios y fiduciarias solicitar la evaluación para la inactivación de obligaciones relacionadas con requerimientos de información regulatoria que no sean pertinentes a la naturaleza de sus operaciones.
Esta medida es parte de la Estrategia de Simplificación, Modernización y Autogestión del Cumplimiento Regulatorio (SIMA), una iniciativa promovida por la SB para mejorar la eficiencia del cumplimiento regulatorio. Su objetivo es reducir las cargas operativas innecesarias y enfocar los esfuerzos de las entidades supervisadas en las obligaciones que realmente les competen.
La disposición, que se encuentra en la Circular SB: CSB-REG-2026000016, establece un proceso formal de evaluación basado en riesgos. Este proceso se llevará a cabo para determinar la viabilidad de las solicitudes de inactivación y la eventual reactivación de requerimientos de información.
La SB ha señalado que, bajo el actual esquema, las entidades estaban obligadas a enviar todos los reportes requeridos por la normativa, incluso si no generaban información durante un período determinado. Esto incluía el envío de reportes vacíos o documentos en blanco. Si bien este mecanismo ha fortalecido los controles de cumplimiento, también ha resultado en una carga operativa significativa para aquellas entidades cuyo modelo de negocio hace que ciertas obligaciones sean inadecuadas. “Aunque este mecanismo ha contribuido a fortalecer los controles de cumplimiento, también representa una carga operativa para entidades cuya naturaleza o modelo de negocio hace que ciertas obligaciones resulten permanentemente inaplicables”, indicó la SB.
Ahora, gracias a la nueva disposición, las entidades podrán identificar cuáles requerimientos no están relacionados con sus operaciones y solicitar formalmente su evaluación para su posible inactivación. La Superintendencia se encargará de analizar cada caso individualmente y decidirá si procede la exclusión de la obligación, garantizando en todo momento la calidad, oportunidad y trazabilidad de la información necesaria para realizar la supervisión adecuada.
Además, la institución resaltó que esta simplificación en la reportería regulatoria está alineada con los objetivos del programa Burocracia Cero. Esta es una de las iniciativas clave vinculadas a la transformación del Estado hacia el año 2036, orientada a aumentar la productividad y eficiencia institucional.
Es importante mencionar que cualquier obligación que continúe activa deberá cumplirse según los plazos y condiciones establecidos en la normativa vigente, aun si no hay operaciones que reportar.
Nueva Regulación para Inactivación de Obligaciones Financieras
- Implementación de un proceso de inactivación de obligaciones no aplicables.
- Parte de la estrategia de simplificación y modernización regulatoria.
- Evaluación basada en riesgos para determinar viabilidad de solicitudes.
- Alineación con el programa Burocracia Cero y Meta 2036.




