Tener reconocido el derecho a estudiar no garantiza automáticamente el acceso a un aula. Asimismo, contar con la capacidad para trabajar no asegura la posibilidad de encontrar un empleo. Además, aunque disponer de una silla de ruedas puede solucionar algunas limitaciones de movilidad, persistirán las barreras como las escaleras, aceras inadecuadas, y falta de acceso en el transporte y edificios.
La radiografía sobre discapacidad en la República Dominicana revela una conexión crítica entre las cifras y las oportunidades disponibles para esta población.
El país cuenta con un marco normativo que reconoce los derechos de las personas con discapacidad. La Ley 5-13 sobre Igualdad de Derechos de las Personas con Discapacidad, junto con su reglamento, abarca múltiples aspectos, como la educación, la inserción laboral y la accesibilidad universal. Además, existen herramientas de planificación pública diseñadas para eliminar barreras físicas, comunicacionales, sociales y culturales.
Situación de la Discapacidad en la República Dominicana
- El derecho a la educación no garantiza el acceso real a aulas.
- La capacidad de trabajar no siempre se traduce en empleo.
- La Ley 5-13 promueve la igualdad de derechos para personas con discapacidad.
- Existen planes para eliminar barreras que limitan la movilidad y la inclusión.




