Una misma pregunta, dos reacciones completamente distintas: una encuesta publicada en nuestra página web sobre los cuestionamientos realizados por la embajadora de Estados Unidos, Leah Francis Campos, sobre la participación del gobierno en la reciente cumbre progresista en Barcelona, desveló la fragmentación de la opinión pública sobre un episodio que inició como un intercambio de opiniones políticas y diplomáticas, pero que rápidamente se trasladó a un debate en el ámbito ciudadano.
El contraste es notable. Ante la pregunta «¿Considera usted adecuado el comentario de la embajadora de Estados Unidos sobre la participación del país en una cumbre en España, o lo ve como una intromisión en la política exterior dominicana?», cerca del 67.89% de los usuarios que votaron en nuestra encuesta diaria consideraron inadecuado el comentario de la embajadora.
Sin embargo, al trasladar la discusión al entorno de Instagram, los usuarios presentaron una narrativa diferente, justificando o respaldando las declaraciones realizadas por Campos.
Comentarios como «No queremos Comunismo en RD, apoyo a la Embajadora», «Lo que se percibe en la calle, en los sectores productivos y en los espacios internacionales donde participamos es exactamente lo contrario», y «Inadecuada fue la participación del País entre esos grupos ‘progres’» se destacaron en nuestra cuenta de Instagram, apoyando la posición de la diplomática estadounidense.
No obstante, también surgieron voces críticas en la misma plataforma que alimentaron el debate. Comentarios como «Alguien debería explicarle a la señora Embajadora, que no tiene ninguna formación diplomática, que es una frescura de su parte. La Norma 1A de la Diplomacia establece que los embajadores no deben opinar sobre asuntos internos de ningún país receptor» resaltaron una inquietud sobre la intromisión en los temas de Estado.
El origen del debate: la cumbre en España
La controversia se origina a través de los cuestionamientos planteados por la embajadora estadounidense Leah Campos, los cuales fueron interpretados como críticas hacia la participación dominicana en la cumbre titulada «En defensa de la Democracia», convocada por sectores progresistas en Barcelona.
En su cuenta de Instagram, Campos escribió: “Cuando la izquierda global pronuncia las palabras ‘cuidado con la desinformación’, está abogando por la censura, simple y llanamente”. Citó también un pasaje del libro de Apocalipsis 3:16: “Porque eres tibio, y no eres ni frío ni caliente, te voy a vomitar de mi boca”.

Su pronunciamiento encontró respuesta rápidamente por parte del ministro de Justicia, Antoliano Peralta, quien aclaró que asistió a un encuentro internacional “de apoyo a la democracia” y abordó la lucha contra la desinformación digital, a la que definió como una “perturbadora realidad nacional e internacional”.
Peralta enfatizó: “Fuimos invitados a un encuentro internacional de apoyo a la democracia, donde se nos solicitó exponer breves palabras sobre la lucha contra la desinformación digital, un reto que la República Dominicana y el mundo deben asumir con responsabilidad. No suscribimos declaración alguna ni nos fue solicitado.”

Dos audiencias, dos narrativas
Este caso expone un fenómeno cada vez más evidente en el ecosistema digital: la fragmentación de la opinión pública según la plataforma. Las audiencias mediáticas pueden emitir señales completamente distintas dependiendo de los canales en los que participan.
La controversia sobre la embajadora de EE.UU. y la cumbre en España
- Un 67.89% de los votantes considera inadecuados los comentarios de la embajadora.
- En Instagram, surgieron opiniones tanto de apoyo como de crítica hacia los comentarios de Campos.
- El debate gira en torno a la participación de República Dominicana en la cumbre progresista en Barcelona.
- La discusión evidencia la fragmentación de opiniones según la plataforma utilizada.



