De un niño que llegó a República Dominicana en la tercera clase de un barco, a convertirse en uno de los empresarios más influyentes del país. Hablar de don Pepín Corripio es hablar de trabajo duro, visión de negocios y gratitud hacia un país que ya es suyo.
El aprecio de su familia por la tierra que los acogió y que se convirtió en su hogar es evidente. Al referirse a este país, lo hace con una convicción y un sentimiento que se pueden resumir en una sola palabra: patriotismo. Aunque su acento sea español, su amor por la República Dominicana es tan profundo y auténtico como el amor por el plátano.
La historia de don Pepín no comienza en oficinas corporativas ni en grandes titulares empresariales. Su travesía inició con la llegada de una familia inmigrante española, que decidió apostar por este vibrante rincón del Caribe en un momento en que Europa enfrentaba serias dificultades políticas y crisis económicas.
La inspiradora historia de Pepín Corripio
- Un viaje desde la clase baja en un barco hacia el éxito empresarial.
- Demostración de trabajo arduo y visión en los negocios.
- El profundo amor y patriotismo hacia la República Dominicana.
- Inmigración española en busca de nuevas oportunidades durante tiempos difíciles en Europa.



